Donde el desierto se rinde ante el Golfo de California, nace una cocina.
Comer es comer una historia. Cuando sirvo un ostión no sirvo un ostión: cuento de dónde viene, quién lo cultivó, qué familia lo cuidó. Cada producto tiene un origen con nombre — y ese origen merece eco, no olvido. Más de veinticinco años cocinando Baja California Sur me enseñaron que el sabor no se inventa: se rastrea, se respeta, se cuida.
Frente al malecón de La Paz, Casamarte es la mesa donde esta cocina toma forma. Su carta de ostiones se lee como una lista de marcas — chingón, santomar, olán — cada una trabajada en su zona de cultivo, distinguible al paladar. Aquí no se sirve pescado de moda ni de pesca deportiva: solo especies cuyo origen se puede garantizar y rastrear.
El plato bandera es el King campachi a las brasas — el Rey del Golfo de California — madurado, cocinado como en los ranchos y servido entero, sin desperdicio. Alta cocina que se come en taco, con vino o cerveza, en sandalias.
Baja California Sur combina el mar con el desierto — «otro México», escribió Fernando Jordán. Rodeados de agua, pero también de sierra, sombrero y caballo: somos rancheros del mar. El sabor nace de una red local con nombre propio, y del mar más limpio de México, que las comunidades mantienen así.
El ostión de la familia Aragón, cooperativa Yemaya, en López Mateos: llega como semilla, lo cuidan doce meses «como a un bebé» y viaja con una ficha que dice qué es, de dónde y cuándo se cosechó. Trazabilidad real, a veces en QR.
Comer sustentable sin regaño: preferir el anzuelo sobre la red, respetar las vedas y no desperdiciar. Como la langosta roja de Abreojos, que hoy se deja descansar para que mañana siga habiendo qué cocinar.
A minutos de la costa están los ranchos: quesos de Miraflores, machacas, chivo, el mangate de Todos Santos. El arroz ranchero une las dos mitades — técnicas de rancho con producto del mar.
Una cocina construida sobre el conocimiento profundo de un solo lugar y su gente.
Casamarte, reconocido en la Guía México Gastronómico 2026, una de las publicaciones gastronómicas más influyentes del país.
Embajador gastronómico de la iniciativa latinoamericana Pesca con Futuro y de la marca Breville.
Director culinario de Casamarte Oyster Bar & Grill, frente al malecón, donde su cocina de origen se sirve todos los días.
Se completará con más hitos y colaboraciones verificadas del chef.
“Somos rancheros del mar.”
“La Paz merece ser un referente gastronómico porque nos preocupamos del origen. Eso, básicamente, somos.”— Héctor Palacios
Para prensa, colaboraciones, experiencias privadas o una mesa en Casamarte.